El presidente Donald Trump reiteró este fin de semana su intención de anexar Groenlandia a Estados Unidos, argumentando razones de seguridad nacional. «Necesitamos Groenlandia para una situación de seguridad nacional. Es tan estratégico. En este momento, Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes» declaró Trump a bordo del Air Force One.
Las declaraciones generaron un rechazo contundente en Europa. La primera ministra danesa Mette Frederiksen advirtió que si Estados Unidos ataca militarmente a otro país de la OTAN, «todo se detiene, incluida la OTAN y, por tanto, la seguridad que se ha proporcionado desde el final de la Segunda Guerra Mundial».
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, respondió con firmeza: «Ya basta (…) No más fantasías sobre la anexión». Mientras tanto, el primer ministro británico Keir Starmer afirmó que «Groenlandia y el Reino de Dinamarca deben determinar el futuro de Groenlandia y nadie más».
Alemania señaló que Groenlandia está protegida bajo el paraguas de la OTAN, y Francia expresó su solidaridad con Dinamarca. Trump, por su parte, ironizó sobre las capacidades defensivas danesas: «Para reforzar la seguridad en Groenlandia, han añadido un trineo tirado por perros más».
La tensión se intensifica tras la operación militar estadounidense en Venezuela que capturó a Nicolás Maduro.