Jerome Powell, confirmó este domingo que la Fiscalía federal ha abierto una investigación penal en su contra, en una escalada sin precedentes de las tensiones con la Casa Blanca.
Powell explicó en un video difundido en la cuenta oficial de la Fed en X que fiscales federales han entregado citaciones del gran jurado y amenazado con cargos penales vinculados a su testimonio ante el Senado sobre el costoso proyecto de renovación de la sede de la institución en Washington, valuado en unos 2.500 millones de dólares.
Según Powell, la investigación no se trata solo de ese testimonio o del proyecto de obra, sino que forma parte de una presión política constante para que la Fed baje las tasas de interés más rápidamente, tal como ha exigido repetidamente el presidente Donald Trump. El jefe de la Fed expresó que estos movimientos representan una amenaza a la independencia del banco central, una característica clave de la política monetaria estadounidense.
Trump ha criticado frecuentemente a Powell por su gestión y por no aplicar recortes de tasas más agresivos, incluso sugiriendo su despido, aunque legalmente es complejo por el mandato independiente de la Fed.
Powell afirmó tener “profundo respeto por el Estado de derecho”, pero advirtió que esta investigación se debe analizar en el contexto de las presiones políticas que enfrenta la institución.