La economía de Estados Unidos sorprendió a los analistas al registrar un crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 4.3% en el tercer trimestre de 2025, su ritmo más rápido en casi dos años, superando ampliamente las expectativas del mercado. Este desempeño fue impulsado principalmente por un sólido aumento del gasto del consumidor, que representa cerca del 70% de la actividad económica del país, así como por un fuerte impulso en las exportaciones y el gasto gubernamental.
El incremento del consumo privado, junto con una caída significativa de las importaciones y un aumento de las exportaciones, contribuyó positivamente al crecimiento general. Aunque la inversión empresarial fue ligeramente menor en comparación con el trimestre anterior, no fue suficiente para frenar el avance económico.
Pese al crecimiento robusto, la inflación sigue siendo una preocupación para los economistas, con índices de precios al consumidor y al gasto personal por encima de los objetivos tradicionales de la Reserva Federal. Además, el mercado laboral muestra señales mixtas, con una especie de desaceleración en la creación de empleos que ha llevado a que la tasa de desempleo se mantenga en niveles relativamente altos.
Este informe económico se publicó tras retrasos causados por un cierre parcial del gobierno, lo que añade un grado de incertidumbre sobre la situación real en el último trimestre del año.