China expresó estar «profundamente conmocionada» por el ataque militar estadounidense contra Venezuela y condenó enérgicamente el flagrante uso de la fuerza contra un Estado soberano y las acciones contra su presidente.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino señaló que este comportamiento hegemónico viola gravemente el derecho internacional, vulnera la soberanía de Venezuela y amenaza la paz y la seguridad de la región de América Latina y el Caribe. Beijing instó a Washington a garantizar la seguridad personal de Maduro y su esposa, liberarlos de inmediato y cesar los intentos de subvertir el régimen venezolano.
China también dejó clara su posición de condena contundente al asedio permanente de Washington y el bloqueo unilateral del comercio de petróleo venezolano, recordando que Beijing y Caracas mantienen una Relación Estratégica a Toda Prueba y Todo Tiempo con amplia cooperación multisectorial.
El gobierno chino emitió además una advertencia a sus ciudadanos en Venezuela, recomendando extremar precauciones, preparar planes de emergencia y evitar desplazamientos no esenciales, alejándose de posibles zonas de conflicto. China, uno de los principales aliados de Venezuela en los últimos veinte años, ha sido socio clave del chavismo mediante millonarios acuerdos de petróleo y crédito.