La Casa Blanca confirmó este martes que el presidente Donald Trump está «discutiendo una gama de opciones» para adquirir Groenlandia, dejando claro que el uso del Ejército de Estados Unidos no está descartado. La vocera presidencial Karoline Leavitt declaró que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para disuadir a adversarios como Rusia y China en la región ártica.
Stephen Miller, asesor clave de Trump, defendió la postura afirmando que «somos una superpotencia» y que «el mundo se rige por la fuerza» Las alternativas incluyen la compra directa del territorio o establecer un tratado de libre asociación con Dinamarca.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que un ataque militar estadounidense contra Groenlandia podría poner fin a la OTAN, mientras que el ministro de Defensa danés anunció el refuerzo de la presencia militar en la isla. Líderes europeos de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido expresaron su respaldo a Dinamarca.
El interés de Trump por Groenlandia se intensificó tras la operación militar en Venezuela, alimentando temores sobre su agenda expansionista. Groenlandia es estratégicamente valiosa por su ubicación en el Ártico y sus recursos naturales, especialmente tierras raras esenciales para la industria tecnológica y defensa.